Pasos para el Proceso de Canonización

1. Sierva de Dios:

 

Período preparatorio:

Los estudios preparatorios para el proceso de Beatificación de Nuestra Madre Fundadora (N.M.F.), se iniciaron en 1978. El Postulador de la Causa, el R.P. Tarsicio Píccari O.P. presentó a la Arquidiócesis de Lima la documentación relativa al asunto (un informe sobre la vida y las virtudes de la Sierva de Dios) junto con los votos de las distintas autoridades que pedían la realización del Proceso. Estos documentos fueron examinados por una comisión Arquidiocesana y entregados a la Sagrada Congregación de las Causas de los Santos el 26 de octubre de 1979. La Santa Sede, por medio de este Dicasterio, examinó el informe y dictó el Decreto diciendo que nada impedía iniciar la Causa: Decreto “Nihil obstat”. Este Decreto es la respuesta oficial de la Santa Sede a las autoridades diocesanas que han pedido iniciar el proceso canónico.

El 17 de noviembre de 1979, el cardenal Bafile, Prefecto de la Sagrada Congregación de las causas de los santos, pidió al Santo Padre Juan Pablo II la confirmación, la autorización de dicha causa. El aprobó y confirmó el Juicio del Dicasterio el 12 de marzo de 1980.

Obtenido el Decreto de “Nihil obstat”, el Obispo diocesano, dictó el Decreto de Introducción de la Causa de la Sierva de Dios. La fecha de apertura del proceso fue el 29 de abril de 1980 en el palacio Arzobispal de Lima, por el entonces Cardenal Juan Landázuri Ricketts.

Esta parte del camino comprende cinco etapas:

  • La primera etapa es el Proceso sobre la vida y las virtudes del Siervo de Dios.

En la Curia de Lima, según las instrucciones que llegaron de Roma el 12 de Marzo de 1980, se inició el Proceso (Cognitionale), sobre su vida virtudes y carismas, instituyéndose para éste, el Tribunal eclesiástico, quien recibió los testimonios de las personas que conocieron a la Sierva de Dios.

  • La segunda etapa es el Proceso de los escritos.

Una comisión de censores teólogos, señalados también por el Obispo, analiza la ortodoxia de los escritos del Siervo de Dios.

  • La tercera etapa se inicia terminados los dos procesos anteriores.

El Relator de la Causa nombrado por la Congregación para las Causas de los Santos, elabora el documento denominado “Positio” (“ponencia” sobre las virtudes). En este documento se incluyeron, además de los testimonios de los testigos, los principales aspectos de la vida, virtudes y escritos de la Sierva de Dios.

  • La cuarta etapa es la discusión de la “Positio”.

Este documento, una vez impreso, es discutido por una Comisión de Teólogos consultores, nombrados por la Congregación para las Causas de los Santos.

La discusión de la “Positio” sobre la heroicidad de las virtudes de Nuestra Madre Fundadora, se llevó a cabo el 21 de noviembre del 2008. Del estudio profundo de los testimonios y de la documentación presentada, ellos afirmaron por unanimidad, que la Sierva de Dios Teresa de la Cruz, ha practicado las virtudes cristianas en grado no común, es decir, heroico.

La sesión solemne de Cardenales y obispos para discutir el parecer de los teólogos se llevó a cabo en el mes de Marzo del 2009.

2. Venerable:

La quinta etapa es el Decreto del Santo Padre.

Si la Congregación para las Causas de los Santos aprueba la “Positio”, el Santo Padre puede proceder a promulgar el Decreto de heroicidad de virtudes. El que era Siervo de Dios pasaría a ser considerado Venerable. Esto se realizó el 3 de abril del año en curso.Ese día, recibimos la gozosa noticia de que, S.S. Benedicto XVI recibió al arzobispo Ángelo Amato, S.D.B., prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y durante la audiencia autorizó al dicasterio promulgar los decretos concernientes a milagros y Virtudes heroicas. En la lista del decreto sobre virtudes heroicas se nombró a nuestra Madre Fundadora, a  la que ya podemos llamar “Venerable Sierva de Dios Teresa de la Cruz Candamo”.

La aprobación de nuestro Santo Padre, abre el camino para que nuestra Madre, en un futuro pueda ser beatificada y elevada a los altares, para mayor gloria de Dios y alegría de la Iglesia peruana, que sigue dando frutos de santidad.

A continuación les ofrecemos los pasos que tenemos que seguir para la ansiada Beatificación de nuestra querida Madre Fundadora.

3. Beato o Bienaventurado:

  • La primera etapa es mostrar el “Venerable” a la comunidad como modelo de vida e intercesor ante Dios. Para que esto pueda ser, el Postulador de la Causa debe probar ante la Congregación para las Causas de los Santos:

La fama de santidad del Venerable. Para ello, elabora una lista con las gracias y favores pedidos a Dios por los fieles por mediación del Venerable.

La realización de un milagro atribuido a la intercesión del Venerable. El proceso de examinar este “presunto” milagro. Generalmente, el Postulador de la Causa presenta hechos relacionados con la salud o la medicina. El Proceso de examinar el “presunto” milagro debe abarcar dos aspectos: a) la presencia de un hecho (la sanación) que los científicos (los médicos) deberán atestiguar como un hecho que va más allá de la ciencia, y b) la intercesión del Venerable Siervo de Dios en la realización de ese hecho que señalarán los testigos del caso.

  • Durante la segunda etapa, la Congregación para las Causas de los Santos examina el milagro presentado. Dos médicos peritos, designados por la Congregación, examinan si las condiciones del caso merecían un estudio detallado. Su parecer es discutido por la Consulta médica de la Congregación para las Causas de los Santos (cinco médicos peritos).

El hecho extraordinario presentado por la Consulta médica es discutido por el Congreso de Teólogos de la Congregación para las Causas de los Santos. Ocho teólogos estudian el nexo entre el hecho señalado por la Consulta médica y la intercesión atribuida al Siervo de Dios.

Todos los antecedentes y los juicios de la Consulta Médica y del Congreso de Teólogos son estudiados y comunicados por un Cardenal (Cardenal “Ponente”) a los demás integrantes de la Congregación, reunidos en Sesión. Luego, en Sesión solemne de los cardenales y obispos de la Congregación para las Causas de los Santos, se da su veredicto final sobre el “milagro”. Si el veredicto es positivo, el Prefecto de la Congregación ordena la confección del Decreto correspondiente para ser sometido a la aprobación del Santo Padre.

  • En la tercera etapa, y con los antecedentes anteriores, el Santo Padre aprueba el Decreto de Beatificación.
  • En la cuarta etapa, el Santo Padre determina la fecha de la ceremonia litúrgica.
    La quinta etapa es la Ceremonia de Beatificación.

Nota: Esta fase de probar un primer milagro no se requiere en el caso de que el proceso de canonización sea de un posible “mártir”. Sí es necesario para quienes el proceso se introduce como un candidato “confesor de la fe”.

4. Santo:

La primera etapa es la aprobación de un segundo milagro para el “confesor de la fe”, primero para el “mártir”.

  • Durante la segunda etapa, la Congregación para las Causas de los Santos examina este segundo milagro presentado. Se requiere que este segundo hecho milagroso haya sucedido en una fecha posterior a la Beatificación. Para examinarlo, la Congregación sigue los mismos pasos que para el primer milagro.
  • En la tercera etapa, el Santo Padre, con los antecedentes anteriores, aprueba el Decreto de Canonización.
  • La cuarta etapa es el Consistorio Ordinario Público, convocado por el Santo Padre, donde informa a todos los Cardenales de la Iglesia y luego determina la fecha de la canonización.
  • La última etapa es la Ceremonia de Canonización.