Sobre el proceso de Beatificación

De la Venerable Madre Teresa de la Cruz – Fundadora de la Congregación “Canonesas de la Cruz”

“Los discípulos de Cristo —nos dice el Concilio Vaticano II— han sido llamados no según sus obras, sino según el designio y la gracia de Él y han sido justificados en el Señor Jesús por la fe del bautismo, han sido hechos realmente hijos de Dios y partícipes de la naturaleza divina, y han sido realmente santificados ( LG,  40).

Entre ellos Dios elige siempre a algunos que, siguiendo más de cerca el ejemplo de Cristo, dan testimonio preclaro del reino de los cielos con el derramamiento de su sangre o con el ejercicio heroico de sus virtudes.”

La Iglesia de Cristo, guiada por la luz del Espíritu Santo, no deja de proponernos modelos preclaros de santidad, hombres y mujeres que sobresalen por el fulgor de la caridad y de otras virtudes evangélicas para que sean venerados e invocados y para que los fieles cristianos, contemplando la vida de aquellos que fielmente han seguido al “Cordero Inmaculado”, nos sintamos incitados a buscar la Patria Celeste, y para que, siguiendo sus ejemplos, desde la realidad de nuestra vocación particular, alcancemos la santidad que no es otra cosa que la perfecta e íntima unión con Cristo.

La causa de Beatificación de la hoy, Venerable Madre Teresa de la Cruz Candamo Álvarez Calderón, religiosa peruana, Fundadora de la Congregación “Canonesas de la Cruz”, fue introducida en Roma desde 1980, por la heroicidad con que practicó las virtudes cristianas, la fama de santidad que proclamamos sus hijas y todos aquellos que tuvieron la gracia de conocerla, y muchos devotos que por su intercesión han alcanzado favores de parte de Dios.