Su itinerario vocacional

Al hablar del Itinerario Vocacional de Teresa de la Cruz  recurrimos a la fuente misma, donde el Señor sembró la semilla del amor: Su alma.

Autobiografía de la Venerable Sierva de Dios:

* París 1905: La Vocación:
“Un año después de la muerte de mi padre llegamos a París. Todas las mañanas íbamos a Misa delante del tabernáculo, y no sé si después de comulgar, tuve por primera vez el conocimiento absolutamente claro de que el Señor me pedía mi amor para él. No sé cómo fue esa comunicación, sólo sé que no me quedó duda ninguna de la cosa misma y de la obligación que imponía a mi conciencia, pero no me ocurrió todavía ninguna idea de vocación religiosa”.

* Montreux:
“Meses más tarde pasábamos el invierno en Suiza. Cayó a mis manos el libro del Padre Tissot: “La Vida Interior”. Lo leí con avidez encontrando en él la espiritualidad que convenía a mi espíritu y su lectura orientó más mi espíritu hacia el único fin para el cual hemos sido creados, también de una manera definitiva”.

* Florencia 1906:
Pasamos a Italia y fui a la iglesia para poder reconciliarme. Salió un sacerdote y me confesé sin hacerle ninguna pregunta ni menos confidencia alguna. Después me dijo el Padre: “No se inquiete Ud. por saber lo que Dios quiere de Ud. cuando llegue el momento ya se lo dará a conocer”.No le dije al Padre que respondía a una inquietud de mi alma y sólo le agradecí su consejo yéndome muy contenta porque me pareció que San José me había hecho esa gracia”.

* Roma – De Abril a Junio de 1906: Halló el camino:
“La visita al Sto. Padre Pío X y de todos los monumentos llenos de recuerdos santos y de reliquias venerables aclaró, como era de esperarse, la idea de la vocación en mi alma. Se despertó en ella un gran deseo de servir a la Santa Iglesia en algo que estuviera a mi alcance. Compartiendo estos anhelos con mi hermana María, aunque reservándolos para el resto de la familia; convenimos en esperar que la Santísima Virgen nos diera la luz en Lourdes y entre tanto viviríamos lo más perfectamente que pudiéramos en el estado actual en que nos encontrábamos, para esperar así la luz que necesitábamos para decidir de nuestra vida”.

* Alassio – Junio y Julio de 1906:
“En el verano pasamos a Génova. Era Alassio un pueblecito muy pequeño, pero tenía una iglesia y un convento de P.P. Capuchinos donde íbamos todas las tardes al rezo del Rosario, y una Catedral en cuyo altar principal lucía sólo un gran Crucifijo. Un día que entré allí al mirarlo comprendí que me decía:
“Sí buscas ideal, aquí me tienes; si quieres amor, aquí tienes; si quieres modelo aquí tienes“.
“No quiero decir que yo oyera palabras, sino solamente los conceptos o sentido de esas palabras se me clavaron en la inteligencia causándome mucho temor, porque en ellas comprendí toda la amplitud de su sentido y todo un programa de una austeridad, para la cual estaba muy poco preparada; y tanto más austera cuanto que comprendí que allí estaba simbolizada mi verdadera vocación”.

* Lourdes Setiembre y Octubre:
“Siguiendo nuestro programa, hicimos el viaje a Lourdes disfrutando del ambiente sobrenatural que allí se respira y pidiendo a la Santísima Virgen la solución de nuestros problemas espirituales”.

* San Remo:
Tras la búsqueda por conocer lo que Dios pedía a su alma, Teresa entabla comunicación con un anciano sacerdote “lAbbé Daurelle”, quien se convertiría en su Director espiritual.

* De vuelta al Perú:
“Nos embarcamos al Perú llevando nuestro secreto en el alma y esperando confiadamente que pronto se realizarían nuestras esperanzas porque el Padre nos aseguró, que estuviéramos tranquilas todo se haría por la voz de la Iglesia”.

Tras su regresó al Perú se dedicó a apoyar en el Catecismo de la Parroquia del Sagrario, poniendo su vida y vocación en las manos divinas, confiando que pronto le haría saber el Señor el estado de vida que debía de llevar.

Tras una larga espera, obediente a la voz de la Iglesia pudo fundar la Congregación un 14 de septiembre de 1919 dando a sus hijas admirables ejemplos en todas las virtudes y en el apostolado de Catequesis y Liturgia al que se dedicaría la Obra.

Teresa de la Cruz nos presenta la Teología de la Fe y el Abandono total a la Voluntad de Divina, en medio de un mundo materializado, donde se impone la filosofía del alejamiento y del olvido de Dios. Después de llevar una vida profundamente marcada por el misterio de la Cruz, el 24 de agosto de 1953 entrega su vida a Dios. Su causa de Beatificación es introducida en Roma desde el año 1980. El 03 de abril de 2009 Benedicto XVI reconoce la heroicidad de las virtudes en la vida de la Venerable Madre Teresa de la Cruz.

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