La Ciencia de la cruz

Es el amor tan grande que Madre Teresa siente hacia nuestro Señor, hace que a lo largo de su vida desarrolle la “Ciencia de la Cruz”

pies

La ciencia del dolor convertido en gozo, una síntesis del misterio pascual que hace que el hombre pueda, con sus miserias, con su sufrimiento llegar al Dios que le da una nueva vida. La teología de la Cruz en Madre Teresa se resume en la vivencia del Espíritu de sencillez, del anonadamiento, es la Kénosis, que la hace entender que se debe despojar de todo.
Dentro de la vivencia de esta espiritualidad es importante reconocer que la sierva de Dios después de indicar a Marta y María como nuestros modelos nos indica que fue a ellas mismas quienes donó esta «la gracia de su intimidad, el honor de seguirle hasta el calvario y la misión de ser apóstoles de su doctrina» que son dones que van a la par con el fin de la obra que es el de:
Para ir camino al calvario es necesario tener intimidad con nuestro Señor, la sierva de Dios entiende esto sobretodo en los momentos difíciles de los primeros tiempos del proyecto de fundación, es sólo la intimidad con nuestro Señor lo que le dará fuerzas para poder seguir adelante ofreciéndose por la salvación de las almas, por ello la teología de la Cruz, para Madre Teresa es el haber entendido quien es el que esta en la Cruz:
“Jesús es un libro… Santo Tomás de Aquino estudió este libro… y nosotros debemos de estudiar ese libro… sobretodo cuando un alma está con las pasiones levantadas, cuando tiene nubarrones negros… entonces estudiar ese libro del crucifijo… sus llagas son palabras escritas en ese libro… palabras de amor, reconciliación y de paz”.
Es esta la teología de nuestra Madre, Jesús, el crucificado que nos ofrece palabras de amor, de reconciliación y de paz, no es el solo Cristo sufriente sino el que con su sufrimiento ha redimido al mundo, nuestra Madre vive la experiencia de ver mas allá del hecho de la Cruz y logra ver en ella aquella austeridad que el cristiano debe vivir para dejar entrar a Dios en su vida, así como el crucificado el cristiano y mas la religiosa de la Cruz debe de vivir el acontecimiento de la Cruz como medio de redención propia y ajena, así la vida encuentra un sentido, un fin, en este valle de lagrimas, el crucificado nos da la posibilidad de esperar en Dios, en el Dios amor que entrega a su hijo para mostrarnos el camino hacia la eterna Gloria… “Salve oh Cruz nuestra única esperanza”.

Aporte de Sor Mariana Tagle M.