Naturaleza e importancia de la Liturgia

Introducción

En la liturgia se realiza la obra de nuestra Redención

En la liturgia vivimos y manifestamos el Misterio de Cristo y la Naturaleza de la Iglesia (humano-divina, visible e invisible, presente y peregrina…)

¿Por qué celebramos la Liturgia?

Porque es…

Celebrar es propio de nuestra condición humana.

Celebramos el acontecimiento más importante de nuestra vida.

De ella brota la vida de Dios, la santidad para cada persona y para la Iglesia.

Ella es escuela de la fe, fundamento de la esperanza y ejercicio de la caridad.

En ella encontramos a Jesús vivo, y de este encuentro brotan las gracias para nuestra conversión y santificación.

Necesitamos adorar a Dios, darle gracias, pedirle perdón y aquello que necesitamos.

Ella es la fuente y la cima de todo el espíritu cristiano.

Principios generales para el fomento de la liturgia

La salvación realizada por Cristo, tiene una dimensión universal. Dios quiere “que todos los hombres se salven” (1Tim 2,4)

Cristo realiza su obra de salvación, principalmente por su Misterios Pascual (Pasión, Muerte y Resurrección)

Cada sacramento nos inserta y hace partícipes de la vida de Cristo.

Presencia de Cristo en la Liturgia

“Yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28,20)

La presencia de Cristo se hace real y presente en su Iglesia, sobre todo, en la acción litúrgica.

Por ello, la liturgia es la acción de Cristo entre nosotros.

La liturgia es la acción sagrada por excelencia.

Orientaciones básicas para vivir la Liturgia

“Para que los hombres puedan llegar a la liturgia es necesario que antes sean llamados a la Fe y a la Conversión” (SC, 9).

Disposiciones personales:

Necesarias para asegurar una plena eficacia de la liturgia.

Poner todo mi ser en consonancia con la voz.

Colaborar activamente con la Gracia.

Conocimiento de los tiempos, signos, elementos… litúrgicos, para poder llegar al sentido pleno de lo que representan y realizan.