Tú también puedes tomar la cruz y seguirlo

La Cruz no es una realidad ajena a nuestra historia, cada uno tiene una Cruz, un sufrimiento un “algo”

Tú también puedes tomar la cruz y seguirlo

…Que nos recuerda nuestra condición de seres intrascendentes… pero hay alguien que nos da esa trascendencia tan anhelada, esa eternidad en la que los sufrimientos, la Cruz se hace impulso nos ayuda a llegar a Dios, al Dios que nos acompaña, que se nos acerca, al Dios que ha venido a curarnos, al Dios que se ha hecho hombre por nuestra salvación, por enseñarnos a que aún en este mundo, en medio de tantos sufrimientos se puede vivir con la esperanza de que estamos salvados (Rom 5,5) y sobre todo con la esperanza de que ni el hombre ni la desnudez ni tronos ni potestades y …ningún sufrimiento podrán apartarnos del amor de Jesucristo quien nos acompaña hasta el fin del mundo.

…Y tú, joven que esperas, el dolor no nos aparta de su Amor, el dolor no es un impedimento al contrario es un motivo para decir que la alegría debe de permanecer siempre en nuestros corazones porque El, esta con nosotros, El nos acompaña y El nos enseño en su cruz a sufrir con fortaleza, con esperanza de que Dios siempre nos espera como Padre amoroso. El Jesús el Hijo de Dios nos alienta y como a los discípulos de Emaus, nos acompaña con los signos de su pasión, y nos enseña que nuestro fin no es aquí sino que somos hechos para la eternidad.