DEVOCIÓN DE LA MADRE TERESA DE LA CRUZ A LA SANTÍSIMA VIRGEN Enero – abril 1986

DEVOCIÓN DE LA MADRE TERESA DE LA CRUZ A LA SANTÍSIMA VIRGEN

Este artículo ha sido tomado de los trabajos que Sor Alicia Barreto C. ha dejado sobre nuestra Madre Fundadora.

 

Desde su infancia tuvo una devoción muy particular a la Virgen María, la honró siempre con el rezo del Santo Rosario. Y aunque cuando salió del colegio, ella misma, lo dice, se disipó un poco con las fiestas compromisos, nunca dejo Ia devoción del Santo Rosario, el cual lo recitó hasta el útimo dia de su Vida. Estando ya grave. le decia a la Hna que la acompañaba: “Vamos a rezar el Rosario” y en medio de la fiebre alta y las dolores respondia el “Ave Maria” y hasta las Letanías. Le gustaba contemplar a la Virgen Maria bajo las siguientes advocaciones:

La Virgen de la Medalla Miiagrosa; pues ella fue una amanate Hija de María en el colegio y luego de exalumna “fue Presidenta por muchos años en la Asociacion de Hijas de Maria. ‘

La Virgen de la Encamación; a la cual llamaba: “la Virgen del Silencio” y decia: “Yo la ‘representaria vestida de blanco, con los ojos bajos y el dedo Indice en los labios”. Y un dia de su cumpleaños, la representamos así en un cuadro vivo, con un canto original y a N. Madre le agradó mucho esta sorpresa.

En dos cartas a una de sus religiosas Ie recomienda: “Hágase devota de la Virgen del Silencio”. También le dijo: “Un sacerdote dice que soy muy reservada y que debo hablar para el bien del Instituto los asuntos de mi alma, pero yo le he respondido que sigolei programa de Maria: ‘Maria guardaba cuidadosamente ‘todas las cosas en su corazón “.

La Virgen de Lourdes. También sentia particular inclinación por Nuestra Sefiora de Lourdes y parece que al visitar el santuario en Francia encomendó su vocación a María y decidió más firmemente consagrarse al Señor.

La Virgen Dolorosa. Esta devoción también se destaco en ella y celebraba su fiesta particularmente con cantos especiales y compuso una canción a la Virgen de los Dolores y nos Ia cantaba tocando la guitarra.

La Virgen de la Asunción. La fiesta de la Asuncion de María a los cielos la celebraba con todo amor y decía la Madre que tenía la costumbre de prepararse durante 15 días. Y el mismo dia de la fiesta estaba presente para acompañar a la Virgen de la Asunción en una anda que recorría en procesión por los claustros, rezando el Rosario, intercalado, con cánticos.

 

“La novena a la Inmaculada y el mes de María lo hacia practicar con todo esmero y ella misma leía las oraciones apropiadas. También rezaba el Santo Rosarioen comunidad, al menos los domingos y ella era la que hacía cabeza en el rezo. Se le veía siempre llena de amor a la Santísima Virgen María.

El último año en el que la Madre cayó enferma, el 15 de Agosto de 1953, no dejó de asistir a la Misa; ni tampoco a la procesion enla tarde.  Ese mismo día retocó una imagen de la Virgen María de una hermana con sus pinturas al oleo y le decía: cómo será la Virgen en el cielo! iQué bella! ¡Qué santai…

Fue éste el último trabajo que hizo en la tierra.

 

¡¡¡SALVE OH CRUZ NUESTRA ÚNICA ESPERANZA!!!