La gloria es el hombre morando en Dios; la paz, Dios morando en el hombre.
Si nuestro corazón está sereno reflejará la paz de Dios.
La paz del corazón es la recompensa y la consecuencia de haber buscado en todo la gloria de Dios.
Es gran favor ver la cruz con alegría.
El «yo» quita la paz, quita la alegría, es como una uña del demonio metida en el corazón ¿quién se puede alegrar con una uña metida en el corazón?