A la que le cuesta vencerse para tener caridad con su hermana, es porque está muy abajo todavía.
Las diferencias de los caracteres y puntos de vista en la vida en común vienen de que nuestro Señor le da a cada alma una misión y como un barniz para el cuadro que él quiere hacer.
La vida de comunidad es excelente para nivelar diferencias, para ejercitar virtudes.
Hay varias enfermedades del corazón, unas muy delicadas: los celos y las envidias.
Si soy reflexiva, y sistemáticamente estimo a mi prójimo en mi pensamiento y procuro sentir siempre bien de él, entonces es fácil la caridad fraterna, la soberbia queda pisoteada.