La Misión

MISSIO viene de la palabra enviado, el hacer misiones no es el ir a dar sino el realizar nuestra vocación… Responder al llamado dando a conocer a Aquel que nos ha llamado.

Como Canonesas de la Cruz el hecho de hacer misiones es el dar a conocer a Cristo Crucificado como Aquel que nos ha salvado, como el único capaz de morir por nosotros; es el realizar nuestra llamada, con sencillez y con alegría, con acogida impulsadas por la fe. Siguiendo las Palabras de Madre Teresa: “El celo es la virtud por excelencia de los apóstoles; es un fuego, es una fuerza que saliendo del corazón de Cristo, pasa a sus almas y las enciende en un deseo insaciable de salvar las de sus hermanos, y las mueve a trabajar sin descanso, a sacrificarse, a cruzar los mares y hasta a dejar la vida por llevarlos al cielo”. La misión, para nosotras, es dejarse encender por el fuego del Amor de Dios, aquel que nos mueve a proclamarlo, afrontando sacrificios como la lejanía (momentánea), las diferencias de idioma y costumbres; todo esto lo trasciende el dar a conocer aquello que Él ha hecho con nosotras.

Este grupo de misioneras de la Cruz busca hacer vida este “dar”, busca encender este fuego del que nos habla nuestra Madre Teresa pero desde tu juventud, desde ese dinamismo, que busca incansablemente el dar a conocer el Amor de Jesús manifestado en la Cruz y proclamar la voluntad de Dios por medio de su Palabra Divina.

VEN te invitamos a formar parte de este grupo, sólo tienes que tener muchas ganas de… cargar con tu Cruz y seguir a Jesús a donde Él quiera que vayas.