la libertad

¿Qué es la libertad?

Tomado de libro Reflexiones de la Venerable Madre Teresa de la Cruz

Nos dice nuestra Venerable Madre Teresa de la Cruz que es el “gobierno y la posesión de la propia actividad” es decir es el tener el control, la dirección de todo lo que decido hacer, todo lo contrario a hacer por hacer, es un decidir realizar las acciones que en efecto realizo.

Tantas veces pensamos que “libertad” y “obediencia” van en contraposición… como dos exactos opuestos, para las/los que queremos estar en el camino del Señor esta contraposición no existe… ya que la obediencia es “la libre adaptación de la voluntad humana a la voluntad divina” es decir la misma persona “decide” seguir la voluntad divina… pero es necesario dejar el punto de vista humano, ese “punto de vista” que me dice ‘haz lo que quieras’, ‘no hay sentido en el sufrir’, ‘no aceptes que otro te gobierne’… no, no es que el cristiano no sea capaz de decidir, ni mucho menos de gobernarse … al contrario decide que en la realización de la voluntad de Dios (sin olvidar claro está que Dios es Amor y por ello nunca querrá otra cosa que el amarnos y mostrarnos su Amor) se encuentra la plenitud de sus decisiones, decide que es libre cuando es capaz de elegir de entre lo bueno lo mejor (aunque esto sea contrario a lo que la propia naturaleza dice) porque muchas veces el realizar la voluntad de Dios será ir contra nosotros mismos y ese deseo tan arraigado de caer en la “autocompasión” de decir “ qué difícil es esto…” (recordemos la cita de Juan 6. 65 ss.) o en la falsa libertad del “yo soy el dueño de mis actos… hago lo que quiero …no importa quien salga afectado”… o la que dice “sólo sigue tu instinto, tus ganas”, al contrario, la libertad de los Hijos de Dios es aquella que sabe que en la realización de la voluntad de Dios se encuentra nuestra plena felicidad… aquella que se aleja de sus instintos como norma última de actuar y más bien se acerca a la fuente del bien, dejando de ser esclava de sus “ganas” de su “quiero” mas bien aceptando el “debo de actuar así por…”

“La obediencia defiende a la voluntad de la esclavitud más íntima y más terrible: la esclavitud de las pasiones; las une, y aún las unifica, con la voluntad divina” las pasiones muchas veces nos apartan del camino del Amor de Dios ya que estas nos esclavizan… nos hacen crear necesidades que muchas veces dejan de lado el ser sobrenatural del hombre… su ser en Dios… se es libre cuando se elige ir contracorriente de los propios instintos y pasiones, del querer no luchar, del querer vivir cómodamente, cuando de corazón y con esfuerzo se elige el Bien que a fin de cuentas no es otra cosa que el amar a Dios por sobre todo las cosas, aún tomando a cuestas nuestra Cruz para seguirlo… el tomar le decisión de cargar con nuestras cruces es que ser libre de elegir la vida de la gracia…. el unificar nuestro querer con el querer de Dios.