28 DE MAYO

JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE
CICLO B – 28 DE MAYO – 2015

ENTRADA: Queridos hermanos bienvenidos a nuestra celebración eucarística. Celebramos la fiesta de Jesucristo Sumo y eterno Sacerdote, en Él radica el sacerdocio por excelencia. Pidamos en esta eucaristía por la fidelidad de todos los sacerdotes de manera especial por quienes nos acompañan en nuestra vida espiritual. Nos ponemos en pie y cantamos.

PRIMERA  LECTURA: (Hb.10,11-18)

En contraste con el sumo sacerdote, Cristo, ha penetrado en un santuario eterno, es decir, este nuevo tabernáculo no pertenece a la creación propiamente dicha, y se ha sentado por encima de ella. Escuchemos.

EVANGELIO (Mc.14,22-25)

Jesucristo es la Víctima de la nueva y eterna alianza con la cual queda sellada la salvación de los hombres por toda la eternidad al ser renovada en cada eucaristía. Nos ponemos en pie y entonamos el aleluya.

PRECES A cada petición respondemos: Danos Señor, el Pan de vida

1.- Para que el Hijo de Dios, sumo y eterno sacerdote de la nueva alianza, conceda a los obispos y presbíteros ser predicadores humildes y valientes de la Palabra divina y administradores fieles de los sacramentos de la Iglesia. Roguemos al Señor.

2.- Para que Cristo, constituido sacerdote de los hombres en todo aquello que tiene referencia a Dios, con su intercesión conduzca a la humanidad al conocimiento y al amor del Padre. Roguemos al Señor. Roguemos al Señor.

3.- Para que Cristo, sacerdote capaz de ser indulgente con los que pecan, pues él mismo experimentó nuestra debilidad, interceda por los pecadores y por los que yerran.Roguemos al Señor.

4.- Para que los que han sido elegidos y consagrados para hacer visible y presente a Cristo, cabeza de la Iglesia, realicen con fidelidad la misión recibida, y todos sepamos verlos como imagen de Cristo sacerdote, maestro y pastor. Roguemos al Señor.

OFRENDAS:

Llevemos al altar del Señor el Pan y Vino para que por la gracia de Dios se conviertan en su cuerpo y su sangre, alimento de nuestra vida cristiana. Acompañamos este momento cantando.

COMUNIÓN:

Recibamos en nuestra alma a Jesús Eucaristía y fortalezcamos nuestra vida sacerdotal recibida en el bautizo. Acompañamos este momento cantando.

DESPEDIDA:

Vivamos por la gracia del bautismo el gozo de ser sacerdotes, profetas y reyes, y anunciemos a Jesús con nuestras vidas. Nos despedimos cantando.