Obras Teatrales

VIDA Y OBRA DE MADRE TERESA DE LA CRUZ

Sor Verónica Cruz C. de la C.Sor Verónica Cruz C. de la C.

NARRADOR:

Una soleada mañana del 19 de Agosto de 1875 nace en Urna Teresita Candamo Álvarez Calderón. Sus padres fueron don Manuel Candamo y doña Teresa Álvarez Calderón de Candamo, quienes le brindaron un ambiente lleno de cultura y valores morales.

Puede decirse que ambos fueron muy dotados física y moralmente, Aunque de carácter distinto tenían una cualidad en común; la rectitud. Los dos actuaron bajo sus normas, él en la vida política y ella en la vida del hogar.

PRIMER ACTO

INFANCIA DE TERESITA DE LA CRUZ

JUANITA: Qué niña tan hermosa!, hasta los angelitos del cielo se asoman a la cuna para ver a la reina Teresita Candamo Álvarez Calderón.

(canta la canción de cuna). (Se acerca doña Teresa).

JUANITA: Buenas tardes señora Teresa.

DOÑA TERESA: Buenas tardes Juanita. Y la niña, se durmió?

JUANITA: No quiere dormir señora.

DOÑA TERESA: Ven mí amor, te hará dormir (canta) (Entra don Manuel)

JUANITA: Buenas Tardes señor Manuel.

DON MANUEL: Como estás Juanita?

JUANITA: Bien gracias señor, (se retira) .

DON MANUEL: A ver mi reina. Mi amor, no sabes qué feliz me siento de tener una hija tan linda.

DOÑA TERESA: Yo también Manuel, ahora tendremos que educaría con rectitud. De nosotros depende lo que ella sea en el futuro.

DON MANUEL: Así es Teresa, vamos, si no quiere dormir hay que darle un paseo por el jardín, (salen los dos con la bebé)

NARRADOR:

Dos años después la familia Candamo se ve favorecida con el nacimiento de María, a quien la recibieron con el mismo cariño y alegría. Ella será más adelante la compañera inseparable de Teresa.

JUANITA:       (Sale y se sienta con la niña María en brazos)

DOÑA TERESA: (Aparece arreglada para ir a la Iglesia)

DON MANUEL: ¿Cómo está mi querida familia? Juanita ¿Cómo se portó María?

JUANITA: Muy bien señor es muy tranquila.

DON MANUEL: Mira! Esos ojos verdes de María y su cabello rubio, parece una princesa.

DOÑA TERESA: Estarás orgulloso de tener dos hijas tan lindas, (viene Teresita)

Teresita, mira a tu hermanita, qué linda que esta. (Teresita se acerca)

TERESITA: Que ande!, que hable!

DOÑA TERESA: Tu hermanita María aún es pequeñita, no puede hablar. Bueno vamos ya. No me gusta llegar tarde a la misa. Juanita, ya volvemos!      

DON MANUEL: Vámonos (papá y mamá llevan a Teresita)

NARRADOR:

Teresita sigue creciendo y pasa los primeros años de su infancia en su hogar, donde su madre se preocupará por su buena educación, llevando; profesores que le enseñarían algunos cursos al mismo tiempo que ella la apoyaría repasándole las lecciones, despertando en Teresita los valores humanos y cristianos y desarrollando sus habilidades artísticas. Su padre Don Manuel Candamo, a pesar del absorbente trabajo no descuidaba su hogar. Una muestra del gran amor a su familia fue cuando él, enviado a Chile por asuntos de negociaciones de paz fue tomado prisionero y aún así no deja de comunicarse con sus seres queridos.

TERESITA: Juanita, por favor, tráeme el sombrero que no tarda en llegar mi tía.

JUANITA: Sí niña coco.

TERESITA: Un momento, a mí las sirvientas no me dicen niña coco, sino niña Teresa.

DOÑA TERESA: Teresita, por favor, ¿te has olvidado que debemos tratar bien a todos?

TERESITA: Discúlpame mamá.

DOÑA TERESA : Pide perdón a Juanita!.

TERESITA: Juanita perdóname, no te volveré a decir sirvienta (Juanita va y trae el sombrero).

DON MANUEL: A ver ¿qué pasa, por aquí, Coco ya estás lista?

TERESITA: Sí, papi

TIA: Hola, ¿Cómo está la familia Candamo? (Saluda con un beso a todos)

DON MANUEL: Hola, ¡Qué puntual!, ¿Vas a llevar a la niña a pasear?

TIA: Así es Manuel me llevo a la reina de las reinas. Vamos Teresita que ya es tarde. Adiós.

TERESITA: Adiós papi. Adiós mami (Se despide de cada uno con un beso)

DOÑA TERESA: Las niñas están cada vez más despiertas, sobre todo Teresita; son muy inteligentes.

DON MANUEL: Teresa cuida de los niños. Yo debo partir. La situación del Perú con Chile se agrava cada vez más.

DOÑA TERESA: ¿Cuándo regresarás?

DON MANUEL: Si Dios quiere dentro de 8 meses.

DOÑA TERESA: Cuídate Manuel. No te preocupes, nosotras estaremos bien; rezaremos mucho por ti.

(salen del escenario, Juanita lleva la maleta) (Aparece Teresita con su tía)

TIA: Teresita, ¿quieres que te diga un secreto?

TERESITA: Me encantan los secretos.

TIA: Sabes Teresita, tú no eres hija de Manuel ni de Teresa, tu mamá es una negra y tiene 5 hijitos negritos que son tus hermanitos.

TERESITA: ¿Mi mamá es una negra?

TIA: Sí Teresita y ella está muy enferma y los negritos sufren mucho.

TERESITA: (se sienta y llora) Tía, ¿quién cuidará de esos negritos?, ¡vamos hay que cuidarlos!

TIA: (Sonríe). No Teresita, es una broma, ya no llores. Mira qué lindo está el lago. Allá están los animales. (Se van caminando)

(Aparece María con su muñeca)

MARÍA: Siéntate peloncita (a la muñeca) tu tía llegará pronto (Tía y Teresita entran)

MARÍA: Hola, tía, ¿cómo les fue?

TIA: Muy bien María. ¡Bueno niñas ya me voy, estoy muy cansada!. Tengo que arreglarme para la fiesta. Adiós.

MARÍA Y TERESA: Adiós tía.

MARÍA: Teresa ¿qué te pasa? ¿Por qué tienes esa cara tan triste? ¿el león te asustó? ¿Me puedes decir qué te pasa? No me dejes preocupada.

TERESITA: Mientras caminaba, vi muchos niños pobres, algunos tristes. ¿No crees María que debemos ayudarlos?

MARÍA: ¡Claro, buena idea! vamos a decirle a mamá y luego le pedimos algo a Juanita.

TERESITA: Vamos María, (salen contentas) (Aparece Juanita cocinando)

TERESITA: Juanita por favor, regálanos panes y frutas para compartir con nuestros amiguitos pobres.

JUANITA: Pueden llevar, pero avisen a su mamá.

MARÍA: No te preocupes Juanita, mamá lo sabrá. Adiós.

JUANITA: Qué buenas son estas niñas, tienen un corazón muy generoso.

SEGUNDO ACTO.

ADOLESCENCIA Y JUVENTUD DE TERESA DE LA CRUZ

Teresa a los 14 años ingresa al Colegio Sagrado Corazón donde gozará de la simpatía de sus amigas y profesores por su carácter sencillo y alegre.

En esta etapa estudiantil cultiva con más interés sus grandes cualidades y habilidades artísticas por la que despertará en algunas compañeras el deseo de mejorar y en otras celos y antipatías que no duraran por mucho tiempo.

(Aparecen la Religiosa con las alumnas mientras el narrador lee) (Teresa entra en escena)

RELIGIOSA: Teresa, bienvenida a tu nuevo hogar. Te presentaré a compañeras, (toca las palmas)

Jovencitas, quiero presentarles a la nueva estudiante Teresa Candamo Álvarez Calderón.

AMIGAS: ¡Bienvenida Teresa!,

DALMA : No tengas miedo Teresa, ya verás cómo te acostumbrarás,:

RELIGIOSA: Niñas, continúen la lectura mientras Teresa nos ofrecerá una hermosa melodía en el piano. (Teresa toca el piano)

NARRADOR:

Transcurridos unos meses, Teresa comienza a distinguirse entre sus compañeras.

(Mientras el narrador habla las alumnas se ponen en grupos, conversando),

NATALIA: Emma ¿no crees que Teresa toca el piano mejor que tú?

EMMA. Natalia, por favor, a mí nadie me puede ganar en nada

NATALIA: No estés muy segura Emma, dicen que esa niña tiene muchas cualidades y es muy inteligente.

FREYCI: Sí, y es hasta un poco monja, que le gusta rezar y rezar.

EMMA: Miren chicas, si quieren ser mis amigas no sigan hablando, y no se junten con ella.

FREYCI: Emma, no es para tanto.

RELIGIOSA: (Toca la campana) Niñas, pasen a la sala.

Bien, vamos a continuar con las exposiciones de la flor. Puedes comenzar por favor Teresa.

(Teresa inicia su exposición) Las partes de la Flor….

RELIGIOSA: Muy bien, felicitaciones, ha sido la mejor exposición que he escuchado. Antes de ir a la capilla, para el ensayo del homenaje a la virgen, quiero decirles que sólo la niña que ha demostrado amor a María y a sus compañeras será premiada con la medalla de Hijas de María.

EMMA: Madre ¿entregará los exámenes de lenguaje?

RELIGIOSA: Sí, pero sólo entregaré el peor examen y los dos mejores.

Las demás ya se imaginarán cuánto tienen.

Freyci Mancilla: 04, jamás en mi vida vi un examen como éste, tienes que estudiar.

Emma Mejía: 18, aún podía sacar más puntaje.

Teresa Candamo: 20, felicitaciones! pero recuerde que no debe de ser conformista.

Todas a la capilla, por favor. (salen todas)

NARRADOR:

Así transcurren los años de estudiante de Teresa y antes de dejar el colegio recibirá la medalla de Hijas de María y la Cruz de la Sabiduría por su gran esfuerzo en el estudio y por haber demostrado buena conducta. Sus compañeras comprenderán que Teresa fue verdaderamente buena con todas y muy humilde.

(aparecen todas las estudiante cantando y Alicia corona a la Virgen) (Religiosa entrega medalla a Teresa)

RELIGIOSA: Reciba la medalla de Hijas de María y la Cruz de la Sabiduría Teresa Candamo Álvarez Calderón. ¡Felicitaciones hija!

TERESITA: (Dirigiéndose a la Virgen)

Madre mía, gracias por ser mi Madre, ayúdame a ser humilde como tú, para que nunca me crea mejor que mis amigas (se va alegre)

RELIGIOSA: Jovencitas, me siento muy orgullosa de cada una de ustedes por el gran esfuerzo que han dedicado en su formación les recuerdo que ahora que dejen este centro del saben les espera una tarea ardua y dura.

Pero adelante, no se queden en la mediocridad, no se olviden que: «el deber ante todo, el deber siempre».

EMMA: Teresa, antes de retirarnos quiero pedirte perdón por lo injusta que fui contigo.

NATALIA Y FREYCI: Sí Teresa, perdónanos.

RELIGIOSA: Bien hijas, me alegra que se reconcilien en realidad todas han sido muy buenas.

Nos despediremos afuera, sus padres las esperan,

NARRADOR:

Con alegría y satisfacción Teresa culmina sus estudios. Ahora iniciará una vida distinta, de más responsabilidad y compromisos sociales. Por su gran espíritu generoso y compasivo, se dedicará a las obras sociales, visitando los barrios pobres para ayudar a la gente, no descuidará la enseñanza del catecismo a los niños.

Sus padres se preocuparán por Teresa y María para que entren a formar parte de la vida social frecuentando fiestas, teatros, reuniones sociales; pero antes su madre se averiguaba que esos actos no fueran frívolos. En 1903, su padre Don Manuel Candamo es elegido Presidente de la República del Perú, pero las reuniones sociales no influirán en la vida de Teresa. Ella continuará siendo sencilla y humilde, actitud que sus padres respetarán.

 (Sale Teresa pensativa e ingresa María)

MARÍA: ¿Teresa en qué piensas?

TERESA: Sabes María, después de cada fiesta me siento vacía, nada colma mis ansias, ni el dinero, ni el gran prestigio, ni las comodidades. Creo que Dios me pide algo más.

MARÍA: Teresa, a veces yo me siento igual, tengamos paciencia. Mientras tanto sigamos ayudando a papá ahora tiene una gran responsabilidad en sus manos. Gobernar el país no será tan fácil para él teniendo tantos opositores.

TERESA: Sí, pero papá nunca actuará en contra de su conciencia. Es un hombre muy recto, mil veces preferirá quedar en ridículo antes que faltar a la verdad.

DON MANUEL: ¿Qué hablan tanto mis dos princesas?. Vamos que la fiesta ya empezará.

MARÍA: Papá, tenemos que abrir más comedores para los niños pobres, los otros ya están llenos.

DON MANUEL: Ustedes dos se preocupan por el bienestar de todos, pero, ¿Cuándo pensarán en su futuro?

DOÑA TERESA: Manuel, los invitados ya llegaron.

MARÍA: Pase Usted Señor Presidente (Salen del escenario)

(Sale a escena toda la familia)

NARRADOR:

La familia Candamo Álvarez Calderón tuvo 6 hijos: Manuel y José; Carmen, Teresa, María y Virginia. En la madrugada del 7 de mayo de 1904, el dolor llegó al hogar, muere su padre dejando a su familia un enorme vacío, Ei ideal de don Manuel Candamo había sido engrandecer nuestra Patria y en los momentos que tenía en sus manos el poder para realizarlo, Dios se lo llevó.

Teresa y María animadas por el espíritu de su padre siguen trabajado por la Iglesia del Perú en las diversas obras de caridad.

 Entre 1905 y 1906 Teresa y su familia viajan a Europa, es allí done diversos acontecimientos harán ver con claridad a Teresa que Dios le pide fundar una Congregación.

TERSA: María, ayer al entrar a la Iglesia sentí un poco de envidia al ver tanta fe de la gente europea. Con qué amor y alegría participan de los sacramentos, lo que en el Perú no se ve.

MARÍA: Sí, es una pena ver tantas iglesias de Lima vacías y frías.

TERESA: Bueno, mira allá va el Padre. Me confesaré con él pues mañana quiero comulgar por ser la fiesta de San José. (Teresa se arrodilla al costado del Sacerdote y María se queda pensando y rezando)

MARÍA: Señor ayúdanos a descubrir cómo quieres que te sirvamos.

CONFESOR: No se inquiete usted por saber lo que Dios quiere. Cuando llegue el momento Él se lo dará a conocer. Busque al Dios de los consuelos y no los consuelos de Dios.

NARRADOR:

Teresa y María ven con mayor claridad que Dios las quiere Religiosas. Un día mientras oraba frente al crucifijo, comprendió el mensaje de es-tas palabras:

(Teresa arrodillada, música, palabras grabadas)

Si buscas ideal, aquí me tienes, si quieres amor aquí tienes, Si quieres modelo aquí tienes.

NARRADOR:

Estas  palabras quedaron grabadas en su mente y en su corazón, las mismas que le ayudarán a dar el paso definitivo para fundar la Congregación. (Cambia la escena).

Teresa  y María regresan al Perú muy animadas, dispuestas a renunciar ¿todo, actitud que trajo muchas críticas de parte de la gente, aun de personas de la Iglesia. Su madre será quien las anime y las acompañe en este proyecto de vida.

TERESA: María, vamos, tenemos que reunimos con las hermanas para informarles sobre el proyecto y la forma de vida que vamos a llevar, (salen)

AMIGOS: (Salen por un costado sin dar la espalda al público)

Mira qué bonita es Teresa, es una pena que se vaya al convento. Yo que le estaba echando ojo. (suspira)

ANA PAULA: Por favor Gustavo, ya no suspires más. ¿Acaso ella es la única mujer en la tierra?

ARTURO:        No es la única, pero es la más bonita y la más inteligente, es especial.

OSCAR: Aún no puedo creer cómo es que teniendo tanto dinero y un buen futuro lo desperdicie en un convento.

RODRIGO: Imagínate, al menos María debería quedarse en el mundo pues sus ojitos verdes en el convento no se apreciarán.

ARTURO: Pobre Gustavo, tantas ilusiones te has hecho de conquistar a Teresa, pero parece que Dios te ganó. (Continúan su camino)

NARRADOR:

Teresa tomando muy en serio la fundación escribe la «Obra de la Cruz” norma de vida. Elige como nombre para el Instituto: la «Congregación de la Cruz», como carisma el espíritu de la Cruz que será vivido a través de la liturgia y la catequesis, con alegría, sencillez y humildad. Para escribir la forma de vida se inspira en la casa de Betania donde Jesús iba descansar y donde, Martha y María le servían de distinta manera pero» con igual amor.

MARÍA: Teresa, ya les pedí a las hermanas que recen mientras vamos donde el Señor Nuncio, Ángel Scapardíni.

TERESA: Vamos María, que sea lo que Dios quiera.

TERESA: Excelentísimo Señor Nuncio, muy buenos días. Acudimos a su llamada para tratar sobre nuestro proyecto fundacional.

NUNCIO: Señoritas, los testimonios de muchas personas y de algunos sacerdotes me han hecho dudar y pensar que esta obra Dios no la quiere, pues no durará.

TERESA: Su Excelencia, ¿Qué mal hemos causado?, si algo malo hicimos pido perdón.

NUNCIO: Señorita Teresa, no habrá permiso para la fundación, mejor será que cada una regrese a su casa y no sigan perdiendo el tiempo.

TERESA: Su Excelencia, yo sólo busco hacer la voluntad de Dios. Es por eso que siguiendo su voz decidí reunir a las hermanas y compartir con ellas el proyecto de vida que Dios me pidió.

NUNCIO : No siga señorita, creo que he sido muy claro. Buenos días.

NARRADOR:

La negativa de la Iglesia fue la prueba más dura que Teresa tuvo que enfrentar ya que sembró confusión y tristeza en las compañeras. Sin embargo ella seguía animando a las hermanas para que trabajen, para que todo sea para mayor gloria de Dios.

SACERDOTE : Hija mía, tenga paciencia, la obra saldrá adelante.

Todo se hará por la voz de la Iglesia, ahora sólo le queda esperar. Mientras tanto sigan trabajando. (Teresa entra a la Capilla)

NARRADOR:

Durante un gran tiempo tuvieron que esperar, entre sombras y dificultades; pero Dios estaba con ellas.

Después de una larga espera la luz de la esperanza comienza a brillar. El Nuncio Ángel Scapardini fue destinado a otro país ocupando su puesto Monseñor Lorenzo Lauri hombre de Dios que admiraba la obra, y dio el permiso para que las primeras hermanas tomaran el hábito.

(Sale el Nuncio y Teresa)

  1. LAURI: Hermana Teresa, qué alegría verla nuevamente por acá.

TERESA: Excelentísimo Señor Nuncio vengo a ver si hay noticias sobre el permiso para la fundación.

  1. LAURI: Aún no han enviado la respuesta de Roma, pero es seguro que llegue el permiso porque el Santo Padre está muy contento con la obra. (Salen)

NARRADOR:

Pasan, los meses hasta que la mañana del 14 de setiembre de 19.19, Día de la Exaltación de la Santa Cruz, fue señalado por la Providencia para  la fundación de la Congregación. (Tocan la campana y todas se reúnen ya vestidas con el hábito)

Queridas hijas alegrémonos en el Señor, al haber sido aceptadas por la Iglesia para fundar hoy la Congregación bajo el signo de la cruz.

Demos gracias a Dios, Aleluya, Aleluya.

UNA:   Madrecita, Dios es tan bueno y justo, no en vano hemos pasado tantas dificultades.

TERESA: Así es hija. Bueno daremos inicio a la bendición de la Casa

  1. LAURI: Queridas hermanas reciban la bendición del Santo Padre para Uds; y este lugar de oración donde se preparan para su misión apostólica, (bendice la casa)

NARRADOR:

De esta manera Teresa funda la Congregación con doce hermanas quienes agradecidas a Dios trabajan incansablemente haciendo vida su carisma en los diferentes trabajos que la obediencia les encomienda.

TERESA: Hermanas ahora delante del Señor, me gustaría que todas expresemos nuestro interés por la obra, diciendo cada una la labor que realizaremos por obediencia, tratando de hacer vida nuestro Carisma.

1: Yo, Rosa Mercedes Andreu, me preocuparé por los pobres y visitaré sus hogares.

  1. Yo, Mercedes Cobián, visitaré a los presos, a los enfermos y enseñaré en los colegios.
  2. Yo, Lucía Espinoza, atenderé a los niños abandonados, les enseñaré a rezar, y los prepararé a los sacramentos y en casa seré la portera atendiendo a todos con amor.
  3. Yo, Magdalena Echecopar, promoveré las vocaciones.

 5: Yo, María Balta, atenderé las necesidades de los sacerdotes en las Parroquias y enseñaré a los niños la liturgia.

6: Yo, Felipa Salvidea, ayudaré en las misiones sin descuidar  mis obligaciones en la parroquia y en la casa.

7: Yo, María Izquierdo, me preocuparé de las cosas de la casa, las serviré a todas y enseñaré el catecismo a los niños que vienen a la casa.

8: Yo, Lucrecia Pizarro, atenderé a los más pobres ayudaré en las tareas de la casa.

9: Yo, Rosa María Gómez Sánchez, prestaré mis servicios en la sacristía, atenderé a los sacerdotes y apoyaré en las escuelas.

10: Yo, María del Sagrado Corazón trabajaré en las Conferencias de señoras y trabajaré con los jóvenes en la Parroquia.

11: Yo, Lucía Haré, por ser la última, me dedicaré en los trabajos manuales y de la huerta, algunos días ayudaré en la colecta para los pobres y en las Conferencias a mujeres.

12: Yo, Teresa De la Cruz, seguiré dedicándome en la buena marcha del Convento, procurando que sea la Betania amada de Jesús, seguiré visitando a las familias de los pobres que son los preferidos de Dios. (Salen del escenario)

NARRADOR:

De esta manera todas las religiosas asumiendo con gran responsabilidad su misión, trabajan afrontando con paz todas las dificultades que encuentran.

Después de 34 años cuando la Obra ya empieza a florecer, Teresa cae enferma causando en sus hijas gran dolor, sobre todo en María, su hermana, con quien desde los inicios de su vida compartieron momentos tan gratos.

(Aparece Teresa en la cama)

MARÍA: Madrecita, pronto estarás bien.

MERCEDES: Sí, Madre querida.

TERESA. Hijas y hermanas mías, ámense y ayúdense mucho. No se olviden de los pobres

FELIPA: Madrecita, siempre seguiremos tus consejos. Ahora piensa que pronto estarás mejor.

TERESA: ¿Quién tendrá el corazón más blando para dejarle la caja dé los pobres? (mira a su alrededor) (la trasladan al hospital)

NARRADOR:

El alma de Teresa ya estaba madura para el cielo, el 24 de agosto de 1953, Dios la llama para estar con Él y recibir el premio recibido por su gran amor. Antes de entregar su alma a Dios pronuncia estas palabras:

«Por las almas, por mi congregación, por los párrocos del Perú y del mundo entero» (Voz serena y lenta. Después música angelical)

(Con esta pequeña obra hemos querido recordar aquella alma que dedicó su vida entera al servicio de Dios y de la Iglesia, ella es nuestra madre Teresa de la Cruz que vela por nosotros a través de sus hijas que siguen sus pasos y nos enseñan a hacer de Jesús nuestro Ideal, amor y modelo, con el lema «Todo en Cristo»).

 

Sor Verónica Cruz C. de la C pequeña