Poema Inmaculada

(En el Cincuentenario de la proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción – 8 de Dic. de 1904)

 

Lóbrega, oscura noche envuelve el llano,

el viento zumba con fragor de trueno,

revolcando las flores en el cieno,

agitando las aguas del pantano.

 

Y nada escapa a su furor insano

que marchita y enloda el albo seno

del blanco lirio, que de gracia lleno,

irguiendo el tallo le resiste en vano.

 

Sólo intacta de nieve coronada.

la alta cumbre desprecia su bravura,

reflejando la aurora nacarada.

 

Esa cumbre eres Tú, Virgen más pura,

más radiante, más bella e inmaculada

que las nieves eternas de la altura.