Poema María a sus Hijas

(Poesía compuesta cuando N. Madre era Presidenta de las Hijas de María – 8 de Dic. 1970)


Almas que os cobijáis bajo mi manto,

blancas palomas, que a mi tormo giran,

aves que elevan hacia mí su canto,

cándidos lirios que regó mi llanto

y en que mis ojos con amor se miran.


Venid, y no tembléis, pues soy clemente,

venid, si buscáis luz: Yo soy la aurora,

y si débiles sois: Yo soy potente,

venid, si tenéis sed: Yo soy la fuente,

que manó el agua viva y redentora.


Yo os llevaré hasta el Dios que allá en la altura

me amó de amor eterno y sin medida;

el Dios que me hizo bella y me hizo pura,

que colmó mi indigencia con hartura,

y en mí quiso vivir, Él, que es la Vida.


Venid, venid, yo os llevaré al Calvario,

venid y ved cómo el Amor se inmola;

el Verbo Eterno, de quien fui Santuario;

venid, y vedlo envuelto en un sudario,

¡y yo al pie de la Cruz, llorando sola!


No temáis el subir; yo os doy la mano,

no temáis el llorar; yo también lloro;

pues sois mis hijas, Él es vuestro Hermano.

Él ¡vuestro Dios! ¡Oh del Amor arcano.